jueves, 25 de febrero de 2010

Los albiverdes se despertaron


Un grande quiere resurgir

Las nuevas autoridades pugnan

por revitalizar a Sud América y

abren sus puertas a la comunidad

Los clubes de barrio están destinados a navegar en medio de tormentas económicas, que con frecuencia jaquean su estabilidad. Sus autoridades tienen que ser muy prolijas como para equilibrar las finanzas entre los escasos ingresos y las muchas erogaciones, sobre todo si no se tiene una ayuda oficial. Sin embargo, tienen la suerte que, en medio de estas tempestades, con frecuencia llegan a puerto, en donde encuentran el fuego salvador de su gente, que se acerca para ponerles el hombro, buscando su resurgimiento.

En este cumpleaños número 94, el Club Sud América no escapa a las generales de la ley y hoy, con una nueva comisión directiva, presidida por José Ferreyra, la entidad tolosana intenta volver a levantarse después de los duros golpes que sufrió en los últimos años y que llevaron a que se le cortara el agua, a raíz de una importante deuda que mantenían con ABSA.

Y la llegada a la conducción de estas nuevas autoridades, los tomó por sorpresa. Integraban la sub comisión de básquet, pero al celebrarse la Asamblea Anual Ordinaria el pasado 2 de diciembre, se enteraron que las autoridades de la institución, cuyo mandato vencía, no iban a continuar en el cargo. De hecho, ya quedaban muy pocos integrantes en funciones y hasta el presidente había dejado "el timón".

Así, después de aprobarse la memoria y el balance con muchas observaciones, se llamó a un cuarto intermedio, para poder armar la lista de candidatos, ya que como sub comisión no contaban con el número suficiente para cubrir todos los cargos.

Las nuevas autoridades

La nueva comisión directiva, que está al frente del club Sud América desde el 9 de diciembre está integrada de la siguiente manera: Presidente: José Ferreyra; Vicepresidente: Inés Cangeri; secretaria: Aldana Romano; Prosecretaria: Andrea Vodanovich; Tesorero: María Rosa Bordagaray; Protesorero: Cecilia Rivas; Vocales titulares: Rubén Giletto; José Francisco Blanco; Carla Valeria Berho; Jésica Soledad Etchecopar y María Cristina Celi; Vocales suplentes: Diego Alegre, Mariana Laura González; Leandro Marcos; Federico Cametho y Alejandro Mendez. Revisor de cuentas: Juan José Ferreyra y Revisor de cuentas suplente: Fernando Massara.

Y los comienzos no fueron fáciles, porque tenían por delante el receso de actividades de verano y una importante deuda con ABSA, que había derivado en el corte del suministro del agua el 19 de noviembre. Para hacer frente a esto, solo contaban con unas arcas muy "flacas", e incapaces de resistir a todos los requerimientos que demandaba el mantenimiento del club.

"Los incumplimientos con ABSA arrancaban en el 2004 y la CD anterior hizo un convenio de pago de 2 mil pesos por mes. Pero claro, eso se nos hace cuesta arriba, porque a la vez debemos hacer frente a los gastos cotidianos y recién ahora, con el reinicio de las actividades, los ingresos, aunque magros, se van a regularizar. No hay que olvidarse que el club no cuenta con ningún tipo de ayuda oficial y sus ingresos se limitan a las cuotas de los socios", se nos dijo.

El 1° de marzo la entidad cumplió 94 años y ahora las nuevas autoridades está haciendo una depuración de los padrones para saber a ciencia cierta con qué cantidad de socios activos cuenta. Las estimaciones rondan los 350 pero aclararon que "desde que estamos en el club muchos socios han regresado y se han hecho socios nuevos y nosotros apostamos a que con el reinicio de las actividades, esta tendencia se incremente", señalaron las autoridades del club.

Las actividades

El básquet y el patín son las actividades más convocantes de la entidad albiverde de la calle 528. Los amantes de hacer picar la pelota naranja pueden acercarse al club desde los 4 años. Allí Alejandro Méndez y Leonardo Pujol atienden todas las categorías desde "la escuelita" hasta los juveniles, mientras que Gerardo Ponce es el entrenador del equipo de primera división, que milita en la Asociación Platense de Básquetbol.

"Estamos orgullosos de nuestros chicos, porque el año pasado mantuvimos la categoría peleando hasta la última fecha. Lo importante es que al equipo de primera lo integran todos jugadores de nuestro semillero y juegan por amor a la camiseta, ya que el club no paga ni un peso", se nos dijo.

Pero no menos orgullosos los pone el patín, que bajo la tutela de la profesora Mariana González cuentan con el halago de haberse clasificado tetracampeones de La Plata, además de mostrar un nivel de excelencia. Los niñas pueden acceder a la actividad desde los 3 años y en esta actividad, las inscripciones están abiertas desde el mes de febrero.

En Sud América también se puede practicar pilates (profesora Fernanda Risso) y Taek won do (Instructor Hugo Daniel Benito), mientras que en el gimnasio, abierto a todas las edades, nos podremos encontrar como profesor al reconocido Musambre Tutu, figura de "100 x 100 lucha".

Como actividad nueva, se dictarán clases de kick boxing para ambos sexos a cargo del profesor Jerónimo Cuenca, cinturón negro. Como presentación se hicieron clases abiertas la última semana del mes pasado.

Además en la entidad funciona el Grupo de la Tercera edad "Abuelos de América", cuya presidente es Dalma Fernández.

En busca de recursos

La necesidad de hacer frente a las deudas y a los gastos mensuales, han demandado un esfuerzo muy grande a la CD actual. El alquiler del salón para cualquier tipo de eventos y la recolección de papel de diario, son algunos de los caminos que se transitan en la actualidad, pero saben que eso no alcanza. Por eso están a la espera que los vecinos comiences a acercarse al club y lo tomen como un punto de encuentro. La entidad está con las puertas abiertas para todos y escucha las propuestas. "Queremos que Sud América crezca y sea un club familiar", señalaron.

Por amor al arte

Platenses por Mardel en el 136 aniversario

Celina Díkenstein de Tolosa, Edith Schenone de Gonnet y Alberto Uro participaron

de un certamen de narraciones sobre la hipótesis de como será Mar del Plata en el año 3010. Las misma fueron ilustradas por artistas del todo el país y son exhibidas hasta el 15 de marzo en el Salón Cultural de SMATA de la ciudad balnearia.

El trabajo de Alberto Uro denominado Petrópolis fue ilustrado por Oscar Luchelli de Esquel.

En tanto, Celina Dikenstein escribió "3010.Estamos en Mar del Plata. En la cuenta regresiva, siglos retrocediendo, pero ahora después del segundo diluvio universal, vamos a comenzar nuevamente porque la historia en definitiva, se repite. Estamos otra vez en el comienzo, donde todavía no sabemos que hacer, todo es nuevo, comenzar de cero es la única manera de revertir cuanto dejamos atrás: corrupción, individualismo, descontrol. Resumiendo nuestro planeta se había vuelto inhabitable. Sugiero con la experiencia anterior, no cometer los mismos errores, solo nos queda el camino más corto y placentero: el del amor, que es la prédica de Dios. Que sea único sin diferencias ni discrimanación. Probemos esta simple fórmula.

Encuentro de contadores de historias

Un viaje al pasado

En las instalaciones del Círculo Cultural Tolosano se llevó a cabo un encuentro a donde concurrieron parte de los vecinos que han escrito historias para el proyecto "Mitos e historias, ...tenemos que contar", organizado por el Centro Cultural Tolosa y Tolosa Más Verde, cuyo material tan gentilmente nos han cedido para publicar en ediciones anteriores.

Fue una cálida noche en donde los vecinos del barrio volvieron a entrecruzar historias y algunos se volvieron a reencontrar después de muchos años. Durante la reunión, los organizadores hicieron un balance de las historias obtenidas y se comenzó con la filmación de un video, que de alguna manera acompañará la edición del libro.

El Centro Cultural Tolosa y Tolosa Mas Verde se encargó de poner en marcha el proyecto que se denomina "Mitos e historias, ...tenemos que contar". Se trata de la recopilación escrita de historias, leyendas, mitos y realidades acerca de hechos, personajes y situaciones que han ocurrido en el barrio y que merecen ser recopiladas para preservar su vigencia en el tiempo. Así una a una fueron surgiendo.

La idea surgió a partir del relato de anécdotas e historias, entre viejos vecinos, que ya son más de treinta y que los impulsa a seguir recolectando estas situaciones que sin duda marcan la historia de nuestro lugar.

"Desde la visita de Leandro Alem a nuestro viejo cementerio en ocasión del fallecimiento de su amigo, el poeta Matias Bahety, hasta la vieja historia de la momia de Tolosa hallada años después del traslado del cementerio, pasando por grandes deportistas como Pérez Cattaneo, jugador olímpico de basquet en Londres 1948 surgido desde Tolosano hasta los recientes Prátola o Messera, por nombrar algunos del barrio, posee un sinfín de personajes que debemos reflejar en este proyecto que no es ni más ni menos que la oralidad cotidiana de nuestros vecinos volcada a la escritura. ", afirman Pablo Pérez y Fernando Demarchi que encabezan este grupo de trabajo.

Hay historias imposibles de comprobar como la que relata las posibles visitas de Juan Manuel de Rosas a nuestra zona para encontrarse con un supuesto amor oculto. Otras grafican a cientos de personajes, vagabundos, callejeros que están o no, pero que son imposibles de obviar al relatar nuestro pasado. El bar de 1 y 528 y sus increíbles historias, en fin, sumar todo ese material para contarlo y no perder nuestro origen. El contacto es tolosamasverde@gmail.com ... esperamos tu relato.

La licitarán en mayo

Remodelación de la estación Tolosa

El 15 de mayo se llamará a licitación para recuperar la estación Tolosa

Ante el reiterado reclamo de una Ong de Tolosa por el estado de abandono en que se encuentra la estación de trenes de Tolosa, la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado -ADIF S.E.- respondió que el 15 de mayo se llamará a licitación de empresas para poner en marcha un plan integral de recuperación edilicia que contempla la puesta en valor de la antigua construcción de 1 y 528.

Juan Pellegrini, arquitecto que integra la dirección de Obras de ADIF, anticipó que los trabajos que se harán sobre la estación de Tolosa incluirán, además de una restauración integral del edificio (arreglos de mampostería, iluminación, revoques, instalación eléctrica, carpintería, construcción de barreras para discapacitados) reacondicionamientos en los sistemas de seguridad e higiene, un cerco perimetral y parquización.

Las denuncias por el deterioro sufrido en la estación de 1 y 528 fueron planteadas por la Ong Tolosa Más Verde, una entidad que consiguió reunir alrededor de 500 firmas de vecinos que promueven mejoras en ese sector del casco histórico de la localidad del norte platense. Estos vecinos fueron citados en las oficinas de la empresa para interiorizarse de los problemas de la estación Tolosa y en la oportunidad se reclamó también por el estado intrensitable del paso a nivel de 1 y 528 bis.

Columna de opinión


¿Todos somos iguales?

La Real Academia Española tiene dos acepciones para el verbo discriminar: "Seleccionar excluyendo" y "Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc". Pues bien, resulta cada vez más complejo mantenerse alejado de esta palabra tan escuchada, leída y debatida.

Son conocidos casos de discriminación por el lugar de nacimiento, los rasgos físicos, la orientación sexual, y el poder adquisitivo, entre otros. De todas formas, esta vez mi columna de opinión de orienta a la diferencia que existe entre hombres y mujeres, y el trato dispar que le brindan la sociedad en la que nos hallamos inmersos.

Vivimos en una época individualista, acelerada y hasta extremista. Muchas cosas tienden a confundirse por causa de la inmediatez de los movimientos y acciones. Sin embargo, entre tanta nube difusa encontramos certezas gracias a los avances de la ciencia y de las comunicaciones.

La humanidad ha realizado estudios de los sexos, y si bien han hallado diferencias biológicas entre uno y otro, tampoco ninguna investigación ha logrado determinar que el hombre posea características intelectuales superiores a la de la mujer.

Al parecer no hay diferencia de aprendizaje y capacidad. Además si se efectúa una mirada a lo largo del tiempo, se divisa que paulatinamente el sexo femenino ha sabido ganar su espacio en un mundo netamente machista. Sin embargo, resta muchísimo por hacer ya que todavía chicas y chicos no estamos en un pie de igualdad.

Este tiempo es duro para todos, cuesta encontrar lo que uno busca, más aún si se es joven y lo que se pretende conseguir es un trabajo estable. A nadie le resulta sencillo, pero sin duda que las mujeres sufrimos más las desventajas y las faltas de oportunidades para demostrar quiénes somos y lo que tenemos para dar. Un hombre posee menos obstáculos.

Es bastante usual que empresas del rubro privado publiquen avisos pidiendo empleados, pero al enviar el currículum se tiene como respuesta que no contratan mujeres o "es para varones nomás". Me pregunto por qué tienen esa política de dejar de lado al mal denominado sexo débil. Como si ser mujer sea un castigo o una condición inferior.

La diferencia que sí resulta notoria entre ambos es una condición de mayor fuerza física en el hombre, y la posibilidad de dar vida en la mujer. Claro que esto último es un problema para los empleadores, que por ley deben otorgarles a las señoras los tres meses de licencia correspondiente por cada embarazo. Quizá esa sea la razón de la negativa a contratarlas, porque si uno se pone en el lugar del jefe esto lo complica y obliga a cambiar el ritmo de laburo por un tiempo, pero en la vereda del frente esa actitud de excluir hace que cualquier mujer se sienta desplazada y sin esperanzas respecto a su futuro, con mucha incertidumbre agravada por la inestabilidad del país en el que se vive.

¿Cómo puede ser que un pensamiento casi medieval todavía siga teniendo vigencia? En un mundo que se jacta de moderno, es bastante arcaico pensar que la mujer sólo sirve para tener hijos, ser ama de casa, y que el hombre es quién debe aportar dinero al hogar. Qué ideología más anticuada y hasta pobre.

Sin ir más lejos hace unas semanas atrás, la joven Stella Maris Álvarez fue árbitro de un partido de fútbol y la crítica que recibió por parte de un jugador mendocino fue que "se tendría que haber quedado en su casa a lavar los platos". Una falta de respeto total.

No existe un manual que recomiende cómo salir adelante y lograr la tan esperada igualdad entre los sexos, pero sí hay varios caminos: luchar, resignarse, protestar o ser indiferente. Eso depende de cada una, de los deseos concretos de progresar, del afán de demostrar que no hay tarea que no podamos aprender y de agudizar la sensibilidad femenina, herramienta exclusiva que nos permite hacer la diferencia y avanzar.

84 felices años

Nuevo aniversario del Círculo Cultural Tolosano

Con el objetivo de dar contención a niños y adolescentes de la zona ofreciendo diversas actividades deportivas e inmersos en un plan de obras para mejorar su infraestructura, el Círculo Cultural Tolosano festejó el pasado 27 de febrero su aniversario número 84.

La entidad consiguió clasificar dentro del Presupuesto Participativo 2008 y por tal motivo se realizó la reparación integral del techo de la sede de la calle 115 y la segunda etapa abarca el arreglo de baños, reparación del tendido cloacal, pintura general y el arreglo de la fachada.

El presidente de la entidad Dr Luis Latorre nos contó que la entidad cuenta con equipos de fútbol infantiles, juveniles y mayores, con competencia en la Liga Amateur Platense. Hay más de 150 chicos en actividad y muchos de los integrantes del equipo superior, se iniciaron a los 5 años en la institución.

También señalaron que el patín fue cuna de campeones, con grandes representantes en el ámbito nacional y mundial como Micaela Castillo, Amalia Oyarzabal, Carla Baruta y Mario León, que en el año 2007 viajaron a Australia con el equipo de precisión, logrando consagrarse campeones mundiales.

El básquet es otra de las actividades convocantes de la entidad. Más de 50 chicos integran los diversos equipos contándose con el apoyo incondicional de Rodolfo Causa.

En cuanto a lo cultural, también la entidad cuenta con variada propuesto. Desde la Biblioteca Mariano Moreno, creada el 11 d julio de 1936, se dictan talleres de piano, guitarra, tango, electricidad, teatro, plástica y apoyo escolar.

La entidad fue autora del proyecto "Tolosa vive" y "Plaza con lectura" y ahora se está trabajando en el proyecto de instalación de una feria artesanal "Puerto Artesanal Tolosa".

El presidente de la biblioteca Germán Latorre señaló que la misma está abierta para todos aquellos profesores que deseen dictar cursos. Los informes pueden solicitarse al 482-1070.

En la entidad también funciona un grupo de la tercera edad denominado Grupo Vida, que preside la señora Mercedes Masmut.

En Ringuelet

Vuelta al cole y a la biblioteca

La biblioteca Tupac Amarú funciona de lunes a viernes, de 13,30 a 19,30 en la calle 10 bis N° 1954, entre 512 y 513, disponiendo el usuario de la Sala de lectura, para que pueda completar sus tareas escolares o disfrutar de un momento de ocio a través de lecturas divertidas o si lo prefieren de alguna poesía u obra de teatro. Los más pequeños tienen todo el material adecuado a su edad en el Rincón Infantil, donde pueden dibujar, pintar y entretenerse con juegos, tales como el trabado, dominó, rompecabezas, palitos chinos, tres en fila, ajedrez, etc. Y a los que deseen consultar una revista o ver una película se les ofrece la privacidad de la Sala Multimedia. Pueden acceder a Internet para satisfacer sus intereses o ampliar algún tema, después de revisar el material bibliográfico que poseemos. El mismo puede llevarse a domicilio siempre y cuando se registre como lector.

Alica, alicate, De Narváez en Tolosa

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miércoles, 3 de febrero de 2010

La "ilusión" de Ulises Palomeque


La magia como una manifestación artística


Un día, hace más de dos décadas atrás, a Ulises Palomeque le hicieron un truco de magia que lo impresionó. Fue el padre de un amigo, Osvaldo Cursio, quien pese a la estrecha relación que mantenía con su hijo, nunca quiso revelarle el secreto de la desaparición de unas monedas.

Esto lo marcó a fuego y encendió la lámpara que lo llevó a estudiar, investigar y perfeccionarse en el arte del ilusionismo, al punto de dedicarse actualmente a la docencia; a crear efectos (trucos) para otros magos y al asesoramiento, además de ser el único mago en Argentina en montar un espectáculo con solo 4 monedas. Considera a la magia como una manifestación artística y dada la técnica y la precisión alcanzada, se lo puede considerar como maestro de magos.

Lo visitamos en su departamento de la zona del triángulo de Tolosa, en donde vive prácticamente desde que comenzó con la magia, aunque nos adelantó que tiene proyectos de mudarse a Ringuelet en un plazo no muy lejano.

Llegamos el día que cumplía 40 años y nos dijo que "Nunca me había interesado por la magia en mi niñez y tampoco hay antecedentes de familiares que se hayan dedicado a esta actividad. Fue como un flash que me impulsó a investigar y descubrir como se hacían los trucos".

"Mi primer obstáculo fue encontrarme con que no había especialistas en trucos con monedas y entonces tuve que recurrir a comprar bibliografía, y la mayoría estaba en inglés. Así fui haciendo mi propia experiencia", señaló Palomeque, quien afirmó que "es más difícil manejar una moneda que una carta frente al público".

Esta especialización le permitió al joven mago tolosano por adopción (ya que nació en Ensenada) dar conferencias a otros magos y además crear nuevos trucos, y de dedicarse a la docencia. Dentro de este terreno, dictó un curso de "Destreza y técnicas de magia" en la escuela de Adrián Guerra, que abarcaba tres niveles.

Uno de sus espectáculos "Historia de bares" que combina los trucos de magia con relatos, lo llevó a realizar una extensa gira entre el 2003 y el 2006 por Argentina, Chile y Uruguay, con presentaciones televisivas inclusive. Más de 30 mil espectadores se deslumbraron con su habilidad. En nuestro medio se presentó en el Pasaje Dardo Rocha, en el Teatro La Lechuza y otras salas y hoy se puede decir que "vive de la magia", habiendo dejado de lado su anterior profesión de instructor.

En el 2001 había hecho un unipersonal titulado "Leyenda, la última partida" sobre guión propio, interpretando a un mago experto en juego con naipes y monedas. Estrenó posteriormente en noviembre de 2002 su acto "El Vuelo de los Sueños" también sobre guión propio y en marzo de 2003 presentó su tercer cuento "La Llave".

Palomeque nos dijo que "Pese a que la magia es un arte milenario siempre hay cosas por descubrir. Por un lado se pueden repasar los trucos clásicos y tratar de llevarlos a algo moderno o sino después del estudio, se puede llegar a la creatividad. Muchas veces los trucos surgen de un hecho cotidiano, pero de unas 50 ideas y solo una puede llegar a cristalizarse, porque no todo lo que uno imagina, luego se puede llevar a la práctica".

Dentro de sus espectáculos, su última incorporación fue la ventriloquia. Con su partenaire Hércules desarrolla una jugosa charla sobre las relaciones de pareja y el matrimonio que resulta desopilante. Hércules, en un simio negro de rasgos muy marcados, que por momentos despierta miedo y en otros causa ternura, realiza jocosas reflexiones desde su óptica animal de los temas tratados.

"Esta actividad lleva mucho ensayo y concentración. Aquí también los textos son propios y la pieza se va adaptando con la experiencia ante público", nos dijo el mago, quien presentó el año pasado las obras "Doble personalidad" y "Destellos".

Pero Palomeque tiene previsto para este año trabajar más en la zona de residencia, en el barrio. "Hay muchos alumnos que viajan a Capital para estudiar magia, pudiendo hacerlo aquí.. Además tengo previsto realizar mayor número de presentaciones. El proyecto es ambicioso", señaló el creador e inventor de ilusiones mágicas.

Arnaldo Lazarte rumbo a Cosquín


Amor al folklore y las propias raíces

Por Silvana Zoia Cristóbal

Arnaldo Emanuel Lazarte es un joven de veinte años que reside en el barrio de Tolosa. Estudiante de la carrera de Composición Musical en la Facultad de Bellas Artes de la UNLP, es además guitarra y voz del grupo Los Chaza, un cuarteto que mantiene vigente los elementos de la obra del maestro Andrés A. Chazarreta, cimientos fundamentales en la historia de nuestro folklore.

"Me dedico a la música desde los diez años, mis padres me criaron escuchando mucho folklore, por aquel entonces empecé a aprender guitarra con una profesora, y después hice la carrera de Música en el Conservatorio Gilardo Gilardi", comenta Arnaldo quien hasta sus dieciocho realizó presentaciones como solista que incluyeron actuaciones en peñas, clubes, certámenes a nivel local con muy buenos resultados, viajes a Córdoba y Entre Ríos, y un segundo lugar concursando en el escenario mayor de Cosquín.

Para él resulta esencial rescatar nuestra música y ejecutar las respectivas danzas como una forma de tener contacto con las propias raíces, por eso Arnaldo no dudó en aceptar la propuesta de uno de sus compañeros de facultad que buscaba justamente conformar un grupo que rescate lo realizado por Chazarreta. Dos de los chicos que integran Los Chaza (Patricio Molina Chazarreta, en flauta traversa y voz, y Benjamín Molina Chazarreta, en violín), son bisnietos de este hombre que trajo la música en la década de 1920. El cuarto miembro Gonzalo "El Chalo" Ortiz, dedicado a la percusión.

Arnaldo explica que el grupo tiene como objetivo lo instrumental, que es lo que han estudiado sus cuatro integrantes. Por tal motivo es que tocan zamba alegre, escondido, chacarera, la arunguita, el palito, los amores, entre otras obras. "Ponemos el énfasis en que la música se escuche bien y los arreglos lo mismo, y a lo estético no le damos mucha importancia", agrega Lazarte.

No es usual que los jóvenes se dediquen al folklore, a veces es más factible encontrar gente fanática del rock nacional y en otros casos hay prejuicios para quienes eligen tocarlo. Sin embargo, "no tuvimos ningún problema, nadie se burló de nosotros y menos en el interior donde la gente es muy cálida y vive para escuchar esta música". Según Arnaldo, la presencia de jóvenes en el folklore es impresionante, y también ha aumentado muchísimo en esta ciudad que al formarla gente del interior que viene a estudiar, colabora para que se mantenga.

Los Chaza grabaron su primer disco, Baile Nativo, en Project 9, un estudio de grabación ubicado en 9 entre 69 y 70. La experiencia que duró varios meses, les resultó muy enriquecedora, puesto que "para un músico un disco es lo mejor que le puede suceder, lo que te permite mostrar lo que tenés para dar e ir haciéndote conocido". Cabe destacar que la grabación se hace de forma individual, primero un instrumento, luego el otro y la percusión es lo que más lleva. Sin sello discográfico que los respalde, el disco fue grabado de forma independiente, y ellos mismos hicieron los arreglos junto con un amigo que conoce del tema: "Mantuvimos la base folclórica y mezclamos arreglos modernos, de manera que nuestra música sea para todos: que los más grandes reconozcan el folklore y vean que no lo cambiamos del todo, y los más jóvenes no se aburran y tengan la oportunidad de que les guste", enfatiza Arnaldo. Baile Nativo fue presentado el pasado 06 de diciembre en la sala Auditorio del Pasaje Dardo Rocha, ocasión para la cual se vendieron las 300 entradas de la sala y el público respondió de gran forma.

Con relación a la agenda del grupo, Arnaldo comenta que acostumbran a presentarse todos los fines de semana en clubes y bares como La Salamanca o Casa de la Trova. Por otro lado han viajado a Capital Federal, Tucumán, Santiago del Estero y otras ciudades, mientras que planean tocar en Salta y Jujuy en breve. Para estos itinerarios ellos realizan un presupuesto, tienen un caché para presentarse y además los viáticos por los pasajes, ya que de lo contrario no podrían costearse solos los viajes y traslado.

"La devolución de la gente es muy linda, además el hecho de tener un vehículo con la inscripción Los Chaza que de desplaza por esta ciudad, hace que a veces en la calle nos saluden", dice orgulloso. Además de tener amigos seguidores, el grupo trabaja para algunas fiestas privadas o casamientos, donde quizá al principio el folklore sólo le gusta a unos pocos, "pero a medida que hacemos nuestro show se terminan enganchando todos, intentamos que la gente baile las danzas, y contamos también nuestra historia entre canción y canción".

Arnaldo junto a sus compañeros de grupo partieron a Cosquín el 19 de enero, donde se presentaron en diversas peñas, las cuales se colman con gente de todos los lugares que al volver a sus pagos llevan la música y por el boca a boca la difunden.

Lazarte anuncia que como músicos esperan hacernos más conocidos a largo plazo, llegar a tocar en la televisión y rescatar siempre las raíces: "Nuestra música es muy linda, y a veces es una lástima ver que no se le da el valor que merece y que importa más lo que viene de afuera del país", concluye.

martes, 2 de febrero de 2010

Historias para ser contadas


De Tolosa
a Malvinas y viceversa

¡Yo hago pareja con El Tanooooo!!! Uno siempre buscaba al más rápido para jugar a la mancha de a dos... o al más compinche; las otras parejas eran: Osvaldo y Norber, Luisito y el Colo, Marroco y Pocho, Cartucho y Ale, Bianchi y Bovino y otras que hoy no recuerdo.

Corríamos todo el recreo y todos los recreos, así quedábamos, los pelos largos y mojados, algún que otro botón menos en el guardapolvo y las rodillas lastimadas cuando las gastábamos, en una caída, contra las grises baldosas irregulares del patio. El final del juego lo marcaba “La Tula”, cuando hacía sonar la campana y... ¡Todos al aulaaaa!!! Ahí sí, íbamos caminando, no teníamos ningún apuro, nos esperaba “La Pirula” con sus problemas de regla de tres simple, que no eran tan simples y para nosotros eran realmente un problema.

Transcurría la década del ‘70, teníamos 12 años, los pantalones oxford, los zapatos con plataforma, los malones, el winco a full con Sandro, Roberto Carlos, los longplays de Música en Libertad y el de colores de Alta Tensión, Viendo a Biondi...“Patapúfete ¡Que fenómeno este tiiiipo!”... Ultraman, Titanes en el Ring...”¡Con el cortito, Martín!”... No sabíamos qué pasaba, pero intuíamos que algo no estaba bien por ahí, cerca.

El último grado de la primaria, éramos los más grandes de la escuela, sobre el guardapolvo usábamos una enorme corbata celeste con letras negras. “Egresados ‘74”. Era una sensación medio extraña, la alegría de terminar la escuela primaria y la tristeza porque nos dejaríamos de ver entre quienes habíamos convivido siete hermosos años en la Escuela Nº 79, José María Bustillo de Tolosa. “La 79”.

Ya tenía claro que quería ser cuando fuera grande, me quería dedicar a la electrónica, así que me anoté para rendir el examen de ingreso en la E.N.E.T. Nº1 Albert Thomas. Ese primer día en el Thomas, un hall inmenso lleno de pibes, con caritas de miedo, el nerviosismo del examen, el saco, la corbata, todos en silencio, el miedo a lo desconocido. Y ya no importaba el resultado, quería rendir el examen cuanto antes, quería que terminara, me transpiraban las manos, me costaba tragar saliva y me dolía la panza.

A la semana siguiente el resultado, los listados del transparente, ahí estaba, mi nombre, una línea de puntos y en el otro extremo ¡¡un 7,50!! ¡Que alegría! Ya era alumno del industrial.

Primer día de clase, nuevamente ese inmenso hall lleno de pibes, esta vez todos más tranquilos. Comienzan a distribuirnos por divisiones, segunda división es la que me asignan, vamos apareciendo uno a uno en el aula, ocupando los bancos. Cuando entro ya no quedaban muchos por ocupar, todas caras nuevas. El aula completa y entra el preceptor, comienza a pasar lista… ¡El Tano! Enseguida lo busqué con la vista, él ya me había visto porque ya estaba en el aula cuando yo entré. Qué bueno fue encontrarnos, habíamos compartido muchos años en “La 79” y se nos dio para seguir juntos, sabíamos que íbamos a ir a la misma escuela, pero eran como doce divisiones de primer año, así que la posibilidad que nos tocara juntos era poco probable... pero no imposible.

Año 1975, primer año del industrial, las caminatas por calle 1, las marchas a Plaza San Martín por el boleto secundario. Año ’76, las rateadas, el bar Don Julio, los licuados de banana con sacramentos, la diagonal setenta y nueve hasta el Santa Margarita para ir a buscar a alguna chica a la salida, siempre y cuando las monjas no nos corrieran, las primeras novias, Sui Generis, Manal, Pescado Rabioso, los jeans color crudo, las camisas floreadas, el golpe de estado. Comenzaban los años nefastos, la dictadura, los desaparecidos, el miedo. Comenzábamos a no entender qué estaba pasando. No sabemos, no sabemos qué está sucediendo.

Así llegamos a 1977, terminaba el ciclo básico y había que elegir la especialidad, nuevamente me separaba de El Tano, él quería ser técnico electricista, yo técnico electrónico y en el Thomas no estaba la especialidad, así que debía cambiarme de Escuela.

Me inscribí en la E.E.T. Nº3 Fray Luis Beltran de Los Hornos, única Escuela Técnica de la zona que tenía la especialidad de electrónica.

Año 1978, ciclo superior de la carrera, Argentina Campeón del mundo, el barrio de Los Hornos, otras chicas, los bailes de Teleclub, Queen, Pink Floyd, Deep Purple, Supertramp, otros desaparecidos, los argentinos somos derechos y humanos, todo el día fuera de casa, desde Tolosa a Los Hornos no había tiempo de volver a almorzar.

Un poco de sacrificio, pero me gustaba, estaba cómodo en la escuela y en el barrio, que recorría a diario entre turno y turno. Con el tiempo uno iba conociendo gente y haciendo amigos en la zona.

Llegaba el final de la carrera, último año del industrial, 1980 y se venía el sorteo de la clase ’62 para la colimba. Recuerdo esa mañana, todos con las radios a todo volumen para escuchar el sorteo, los profes no nos daban clase, estaban expectantes como nosotros, nos acompañaban, sufrían a la par nuestra, hasta que llegó mi turno, ¡¡número de ordeeen!!! Setecientos cuarenta y dos - siete, cuatro, dos; ¡¡sorteoooo!!!! Setecientos cinco; siete, cero, cincoooo.... Uffffff!!! Qué golpe, con ese número no zafaba, candidato seguro a hacer la colimba en el ’81.

Año 1980, me recibí de Técnico en electrónica, ya me había asegurado ser soldadito del Ejercito en el ’81.

Antes de hacer la colimba, quería dar el examen de ingreso a la facultad de Ingeniería, así que me esperaba el verano del ’81 con los libros de matemática y física y el curso de ingreso. Y nuevamente se cruzaron nuestros caminos, me vuelvo a encontrar con El Tano en la U.T.N., él había tomado la misma decisión, hacer el curso de ingreso y dar el examen para reservarse un banco en la facultad para después de la colimba. También lo habían sorteado y le había tocado en suerte ser soldadito del Ejército.

Llamado al Servicio de Conscripción, el 23 de marzo de 1981, Distrito Militar La Plata, Diagonal 78 esquina 10. Todos en fila según el número de la cédula de llamada y nos comenzaban a dar destino, el mío, Regimiento 7 de Infantería Mecanizado Coronel Conde. Tuve suerte (¿suerte?), me quedaba en La Plata, el regimiento estaba en 19 y 51 y como siempre, ya se nos había hecho costumbre, me encontré con El Tano. Fue increíble, otra vez juntos, mismo Regimiento, misma compañía, mismo grupo, éramos soldados. Qué bueno fue encontrarnos, habíamos compartido muchos años en “La 79” y se nos dio para seguir juntos, sabíamos que íbamos a ir a la misma colimba, pero eran muchos destinos, así que la posibilidad que nos tocara juntos era poco probable... pero no imposible.

Así pasamos la colimba, en la compañía de infantería “A”, Chacabuco. Otra vez juntos, la primaria, la secundaria, la facultad y ahora el servicio militar.

El Tano, mi amigo de la infancia, mi compinche, mi hermano del alma, siempre volvíamos a encontrarnos para compartir momentos importantes que marcarían nuestra vida.

Diciembre del ’81, la alegría y el festejo por la baja, ¡¡nuevamente civiles!! Nuestro camino, nuestros proyectos.

Año 1982, comencé a buscar laburo, algo que me aportara unos mangos para los gastos, mi viejo me había dicho que mientras estudiara me bancaba, pero bueno, uno a los dieciocho necesita unos pesitos extras, alguna pilcha, los bailes, la novia, la nafta, para cuando el viejo me largaba el auto.

Los viejos no tenían problemas en bancarme las salidas, pero a mí me daba vergüenza pedirles plata para esas cosas. Cuando yo nací, mi vieja dejó de laburar y mi viejo hacía todo un sacrificio para que en casa no faltara nada. Así fue que entré a trabajar a un depósito mayorista de artículos de limpieza, cerca de casa, de la siete de la mañana a las dos de la tarde. Luego, me quedaba un tiempito para almorzar y descansar antes de ir a la Facu, entraba a las seis. Nos encontrábamos con El Tano para ir juntos y después de la cursada nos íbamos al carrito “El pulpo” a comer unos sándwiches y tomar algo.

Todo parecía estar bien, seguía tomando decisiones, elegía que quería y qué me hacía feliz, mi novia, los amigos, mi laburo, el estudio. Me imaginaba un futuro y todos mis esfuerzos estaban enfocados hacia ese objetivo. Aunque la vida, siempre hace y deshace a su antojo, entonces suceden cosas, que nosotros no manejamos, ni elegimos, hasta nos excluyen de tomar decisiones, generando un cambio fundamental y eso fue lo que pasó.

2 de abril de 1982, tropas argentinas recuperan las Islas Malvinas.

Todo el País con banderas en las calles, una multitudinaria movilización en Plaza de Mayo, Galtieri en el balcón de la Rosada, “... Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”..., Las Malvinas Argentinas, ingleses go home, el mundo nos mira, todo una locura, algunos no entendíamos nada... todo una locura. Otra vez, no sabemos, nadie parece saber qué está sucediendo.

Unos días después, íbamos caminando con “Sanguchito”, un amigo del barrio de toda la vida, hacia mi casa. Mis viejos estaban en la puerta, sus caras me decían todo, ya me imaginaba de qué se trataba, con El Tano habíamos estado hablando del tema, la reincorporación de la clase ’62.

Mis viejos recibieron la Cédula de llamada, la reincorporación al servicio ya era un hecho, el motivo de la Cédula de llamada, la movilización, me tenía que presentar en el Regimiento 7 el día 9 de abril a las siete de la mañana, también decía: “Traer artículos de higiene y ropa de abrigo”... Otra vez era soldado, era algo que no me hacía feliz, eso, no lo había elegido, eso, no lo había decidido, eso, no estaba en mis planes.

A pesar de no estar de acuerdo, de sentir en la panza el no estar de acuerdo, a ninguno se nos cruzó por la cabeza no presentarse, no por el miedo a ser desertor, ni tampoco por un acto de patriotismo, sino que nuestra obligación era moral, para con nuestros compañeros, nuestros amigos. La mayoría éramos de ciudad de La Plata y nos conocíamos desde antes de la colimba ¿Cómo no nos íbamos a presentar? No podíamos fallarnos, más allá de las obligaciones y las Leyes del gobierno de facto, pasaba por una cuestión de amistad, de compañerismo.

Martes 13 de abril, la despedida de los familiares, dejábamos todo...TODO, nos esperaban Las Malvinas, nos esperaba la guerra, nos esperaban muchas cosas que nosotros no esperábamos.

Nuevamente El Tano, a mi lado, compartiendo una nueva historia en la historia de nuestras vidas que seguramente no iba a ser como las anteriores.

El 14 de abril, día de mi cumpleaños, llegamos a Malvinas, cumplía veinte, mi primer cumpleaños lejos de mi casa, de mis viejos, de mi familia, de mis amigos, lejos de la vida.

Al estar allá pensé en gritar como cuando estábamos en la primaria... “Yo hago pareja con El Tanooooo!!!. Uno siempre buscaba al más rápido para jugar a la mancha de a dos... o al más compinche”... Allá el juego no era la mancha de a dos, no era un juego.

Con El Tano, teníamos distintos roles de combate, él era apuntador de cañón, yo tirador, así que después de llegar nos separamos y no nos volvimos a ver.

Llegaron el hambre, el frío, los continuos bombardeos, la impotencia, la incertidumbre. Los compañeros y amigos por quienes habíamos ido comenzaban a caer y ser sólo pedazos de sus cuerpos. Y ya no importaba el resultado, quería rendir el examen cuanto antes, quería que terminara, me transpiraban las manos, me costaba tragar saliva y me dolía la panza. ¿Cuánto iba a durar la vida, cuánto iba a durar la muerte, cuánto iba a durar la guerra? Momentos interminables, noches infinitas y el deseo de que terminara, ya no importaba nada, no importaba cómo, sólo que terminara.

Estaba en un grupo de avanzada, nuestra misión era enviar información a nuestra sección que estaba unos tres mil metros detrás nuestro, pero la noche del 13 de junio, perdimos contacto, quedamos aislados.

Nos atacan, nos defendemos, comienza el fuego de armamento pesado, nos replegamos, la noche y la nieve ayudan a que no nos detecten, volvemos a nuestras posiciones, quedamos entre los dos fuegos, no entendemos nada, ni sabemos qué está sucediendo. Otra vez, no sabemos qué está sucediendo. Pero esta vez no hay duda, esta vez es con nosotros.

(En realidad las defensas de Monte Longdon y Wirelles Ridge habían cedido. Las tropas argentinas se venían replegando hacia Puerto Argentino, los ingleses avanzaban y nosotros, sin saberlo, quedamos detrás de las líneas inglesas.)

Comenzaba a amanecer, los bombardeos ya no eran tan intensos y los disparos de armas livianas espaciados. Desde nuestras posiciones comenzamos a ver el terreno: estaba irreconocible, hacía tres días que veníamos soportando un continuo bombardeo, no era el mismo, parecía que estábamos en otro lugar y los helicópteros ingleses ya sobrevolaban la zona.

Estábamos solos, ya no se escuchaban disparos, se veía movimiento de tropas y no eran las nuestras, éramos solamente trece soldados, solamente un grupo, ¿Qué hacemos? Tomamos la decisión entre todos: romper el armamento y entregarnos, pase lo que pase.

En la mañana del 14 de junio comenzamos a caminar hacia donde habíamos visto movimiento, debíamos caminar unos cuatro mil metros hacia una elevación después de pasar una bahía que se formaba por un codo del río Murrell. Así, los trece, desarmados, caminando en fila, dejando dos metros, más o menos, entre cada uno de nosotros, emprendimos la caminata, una caminata que no sabíamos como iba a terminar, no sabíamos si era nuestra última caminata por Malvinas o simplemente nuestra última caminata.

Llegamos al lugar dónde habíamos visto movimiento, no encontramos a nadie, mucho silencio, muy sospechoso, no era bueno lo que sucedía; de repente, cerrojos de fusiles y muchos gritos en inglés, comenzaron a salir soldados de atrás de las piedras, apuntándonos.

Cerré los ojos, esperaba los disparos, se me cruzaron un montón de imágenes, pensé en todo lo que había dejado, apreté los dientes y contuve la respiración... y nada, sólo se volvieron a escuchar más gritos en inglés, abrí los ojos, largué el aire,... ¡No dispararon! ¡Sigo vivo! Comencé a mirar las caras de los ingleses, ellos también se notaban cansados, ellos también querían que terminara. ¿Les importaba el resultado, querían rendir el examen cuanto antes, querían que terminara, les transpiraban las manos, les costaba tragar saliva y les dolía la panza? En ese momento supe que iba a regresar a casa.

Todos cuerpo a tierra, la cara contra la nieve, las manos en la nuca, no levanten la cabeza… traducía Gustavo, uno de nuestro grupo que entendía inglés. Nos iban revisando de a uno, nos hacían parar y nos palpaban; quise ver qué estaba sucediendo y levanté la cabeza, como respuesta recibí una patada, por suerte sobre el casco, igualmente quedé un poco aturdido, pero entendí el mensaje, ése no necesitó traducción. Después nos paramos y comenzamos a caminar hacia el monte Moody Brook, ahí se encontraba el grueso de la tropa inglesa.

Llegamos, hasta una enorme piedra donde se encontraban más prisioneros, nos indican que nos sentemos junto a ellos, me estoy acercando y uno levanta la vista, me mira a los ojos y sonríe, con una sonrisa que apenas podía disimular el dolor. Creo que ninguno de los dos podía creer ese encuentro, pero era real, estábamos ahí, sobreviviendo, nuevamente juntos, y esta historia nos encontró, como prisioneros de guerra. ¡El Tano estaba vivo!

Hacía veinte años que habíamos nacido en Tolosa y hoy hace veintisiete años que volvimos a nacer en Malvinas, y El Tano siempre estuvo, siempre está, en las buenas, en las malas. El Tano, mi amigo de la infancia, mi compinche, mi hermano del alma, al que me une una historia de las tantas compartidas, aunque ésta marcó por siempre.

...“Yo hago pareja con El Tanooooo!!!. Uno siempre buscaba al más rápido para jugar a la mancha de a dos... o al más compinche”...

Hugo Emilio Sánchez

Somos pioneros


En Tolosa se creó la primera

locomotora a vapor argentina

La idea comenzó en Rosario, pero terminó por concretarse en los talleres de 3 y 526

En los talleres ferroviarios de Tolosa, hoy en desuso, funcionó una fábrica de locomotoras que tuvo como mentor y protagonista al ingeniero Livio Porta. Jorge Bifaretti, uno de los últimos empleados de esa compañía, recuerda esos tiempos de gloria del ferrocaril local y rescata lo realizado en los talleres de 3 y 526, cuando la localidad funcionaba al ritmo de lo que ocurría en los rieles.

Según cuentan en Tolosa, a fines de la década de los años 40, en el auge de la privatización de los ferrocarriles, un grupo de destacados profesionales, técnicos y obreros especializados comenzaron a gestar la construcción de la primera locomotora a vapor argentina.

"El grupo estaba dirigido por el ingeniero Porta y el lugar donde comenzaron las tareas fue Rosario, en la provincia de Santa Fe. Promediando los años 50, las tareas siguieron en los talleres de 56 y 137 y terminó por ser fabricada en los talleres de Tolosa. La máquina estaba dotada con elementos técnicos de avanzada, su puesta en marcha originó una revolución en el mundo ferroviario. El emprendimiento dio lugar a la creación de una fábrica de locomotoras en los talleres de 3 y 526, en Tolosa", cuenta Bifaretti.

A la fábrica se le asignaron tres grandes galpones semi destruidos. El primero de ellos estaba en 3 y 526, destinado a la planta técnica y administrativa, otro lindero a la escuela Vucetich y el tercero en la Estación Tolosa, lo que se constituyó en almacenes. "El ingreso a las dependencias era por 1 y 528 y por 3 y 526. Se construyó una sala de maquinado, incorporándose equipos de última generación de la época, importados de países europeos", cuenta el vecino.

"Allí comenzaron a diseñarse los planos para la construcción de las locomotoras. Mientras tanto, la actividad principal consistió en adaptar o remodelar el sistema de tiraje de las locomotoras del Roca, fundamentalmente en la línea 34. Esto consistía en aplicar un invento diseñado por el ingeniero Porta, que posibilitaba la utilización del carbón de Río Turbio con enormes economías. Muchos estudiantes de la época hicieron sus primeras armas en esta organización y aprendieron tareas relacionadas con contabilidad, costos, inventario, tesorería que le sirvieron luego para su gestión profesional", agrega Bifaretti.

Además de encargarse de las locomotoras, "se elaboraban repuestos para las máquinas del ramal Roca, fundamentalmente chimeneas, y se hacía la reparación integral de las locomotoras que quedaban fuera de servicio. La parte técnica tuvo un importante número de ingenieros, técnicos mecánicos y prácticos en materia ferroviaria con un destacado nivel técnico profesional".

150 PERSONAS

La empresa llegó a contar con más de 150 personas, viviendo la mayoría en Tolosa y Ringuelet y el punto de encuentro para almorzar fue la famosa esquina sin ochava de 1 y 528.

Ahora Bifaretti destaca que "sería un emprendimiento loable rescatar la primera locomotora argentina, cuya última morada fueron las vías muertas del ferrocarril Belgrano, en la zona de las calles 13, 14, 71 y 72".

De aquella época de oro de los talleres de Tolosa hay documentación, fotos y elementos, que serán aportados al museo ferroviario del Ferroclub de la localidad y también para contribuir a la historia de la localidad.

La fábrica terminó de funcionar en "1958, cuando la intervención del gobierno de la época desmanteló las instalaciones y distribuyó su contenido a talleres ferroviarios y destinos inciertos", cuenta Bifaretti.

Ricardo Campbell, presidente del Ferroclub Argentino, rescató la figura de Porta y recuerda que "en el año 50, se produjo el enlace con su compañera de toda la vida, Ana María Bosco. El ingeniero Porta se instaló junto a su familia en Tolosa, para construir máquinas y aún hoy sobrevive el tercer riel dentro de la llamada Fábrica de locomotoras, en el edificio que ocupa el ferroclub (ver aparte), donde nació la máquina cuatro cilindros Presidente Perón, que luego fue rebautizada como 'La Argentina'. Su entusiasmo lo llevó a conseguir un contrato con el gobierno nacional del momento que llegó a cumplirse entre el año 1952 y 1957 para modificar y repotenciar otras 100 locomotoras en Tolosa".

Las Mil Casas


Un histórico de Tolosa

Se ha dicho mucho sobre sus habitantes y sobre los pasillos característicos de su arquitectura. Hacemos un recorrido por sus orígenes y damos cuenta de algunos mitos que circularon en torno a él

Muchas historias se han tejido en torno a este lugar ubicado entre las calles 522 a 524 y 3 a 4 en el vecino y longevo barrio de Tolosa. Desde cuna de peligros delincuentes, hasta recinto espectral de fantasmas autóctonos, han circulado muchas historias en torno a este sitio histórico.

Su misterioso origen se remonta al año 1882 cuando, llegados en tren desde la ciudad de Buenos Aires, arribaron vastos contingentes de albañiles para darle forma a las viviendas del futuro barrio. La presencia de los trabajadores llamó la atención de los vecinos pero no así de los funcionarios de rango de la naciente La Plata, quienes disponían toda su atención, tiempo y esfuerzo en el nacimiento de la nueva capital de la provincia de Buenos Aires.

Al poco tiempo de que hicieran su aparición en escena, comenzaron las especulaciones e intrigas con respecto a los albañiles: ¿cuántos eran?, ¿quiénes los mandaba?, ¿por qué venían? Se preguntaban muchos tolosanos.

Intentando calcular su número, algunos hablaban de cientos, otros de decenas, pero lo cierto es que la presencia de este pelotón de obreros alteró la mansedumbre de los locales y el cambio de fisonomía del barrio sería inminente.

Distantes, los tolosanos vieron cómo se levantó la construcción y, a pesar de que el diseño original contemplaba la construcción de 216 viviendas, comenzaron a llamarlo el “barrio de las mil casas”, tal vez movidos por el temeroso respeto que generaba ese misterioso laberinto de casas.

A partir de su vinculación política, el potentado capitalino Juan de la Barra recibió el dato de que Tolosa sería cuna de numerosos contingentes de obreros inmigrantes mucho antes de la construcción de los galpones ferroviarios. A partir de esta información, de la Barra y su esposa invirtieron capitales en la construcción de un barrio que sería prontamente habitado por los trabajadores.

Pero los cálculos no resultaron según lo planeado. El barrio recién se terminó en el año 1882 y no fue habitado por los obreros que trabajaron en la construcción de los talleres del ferrocarril.

Fue poblado en parte por algunos trabajadores inmigrantes que reparaban locomotoras y coches en los talleres y también algunos operarios de los Molinos “La Julia”. Este aluvión inmigratorio sacudió la parsimonia tolosana.

Los raros

La presencia de los inmigrantes y su asentamiento en el “Barrio de las Mil Casas” trajo variados comentarios. Desde que allí se ocultaban ladrones y bandidos, a ruidos extraños en la noche, todo lo que se salía de los cánones de normalidad era fruto de lo que ocurría dentro de ese misterioso barrio.

Pero la ocupación no duró demasiado. Debido a los vaivenes de la economía, en 1905 los talleres de ferrocarriles fueron trasladados al barrio capitalino de Liniers y hacia allí se desplazó en numeroso flujo de inmigrantes.

A las pocas semanas el barrio quedó completamente deshabitado. Algunos vecinos señalaron que el repentino desalojo se correspondía con la presencia fantasmal de un viejo campamento indio a poca distancia de allí, pero lo cierto es que de ese cúmulo de dialectos y costumbres extranjeras sólo quedó silencio.

“Mientras en Tolosa se multiplicaban las preguntas, en Buenos Aires las cuentas del matrimonio no cerraban. El crédito, que aún no se había terminado de pagar, fue una cuanta pendiente que Ema de la Barra, viuda desde 1904, no pudo saldar. Con los años la viuda se fue alejando de los negocios pero no de la buena vida. El Banco Hipotecario decidió, en 1910, rematar la construcción de las ‘mil casas’”, narra Ramón Tarruella en el texto “Mil casas, mil historias” publicado en su libro Mitos y Leyendas de La Plata, breves historias urbanas.

En aquel entonces resultó muy difícil encontrar un comprador y el barrio quedó por largo tiempo deshabitado.

Luego de varios años, un inversor compró la propiedad y allí se mudaron algunas personas sin hogar y también gran cantidad de vendedores ambulantes, muchos de ellos originarios de Medio Oriente, que vivían de vender en los edificios públicos de La Plata.

Este nuevo flujo inmigratorio trajo una nueva oleada de comentarios adversos. “En las casas pudientes de la ciudad se suponía que dentro de esas habitaciones se guardaba un arsenal de armas blancas, que sus habitantes eran profesionales en el manejo de navajas y que las canastas donde llevaban sus productos eran pura máscara. Pasaron a ser delincuentes, traficantes, navajeros, pungas, cafiolos y prostitutas”, relató Tarruella.

Esta animosidad contra los vecinos de las “Mil Casas” decantó en que algunos vecinos pasaran a llamar este barrio como “La Leonera”, y a señalar cualquier hecho delictivo de la zona como producto directo de la presencia de los inmigrantes de origen sirio-libanés o árabe.

Finalmente, Ema de la Barra, original propietaria de “Las Mil Casas”, se casó con el periodista y legislador provincial Julio Llanos y desarrolló una carrera como escritora, convirtiéndose en la primera mujer novelista de la Argentina. Se destacó con la novela Stella, que fue el primer bestseller nacional.

Atrás había quedado el emprendimiento que había iniciado junto a su difunto esposo y el recuerdo de un barrio que, con su presencia y mitos, trasformó la historia de la vecina Tolosa.

El dato

El trazado de Tolosa

Su trazado originariamente se extendía desde la actual calle 117 hasta la actual calle 6; y desde 528 bis hasta aproximadamente lo que hoy es la calle 35 de La Plata. En 1882, al fundarse La Plata, Tolosa perdió el sector Sud-Este a partir de la traza de la actual avenida 532.